¿El uso excesivo de IA le está bajando el nivel a tu publicidad?
Escrito por: Galia Tejado + IA
Cuando una marca produce su publicidad mayoritariamente con IA, el público lo percibe como simple, predecible y poco memorable.
Vivimos en una sociedad que busca constantemente algo nuevo. El público de hoy consume enormes cantidades de contenido todos los días y solo se detiene ante lo que le resulta distinto, sorprendente o difícil de anticipar. En ese contexto, la forma en que una marca produce su publicidad se volvió tan importante como el mensaje mismo. La inteligencia artificial ofrece velocidad y eficiencia para generar contenido publicitario, pero cuando se convierte en la base principal de esa producción, el resultado tiende a sentirse plano. No importa si se trata de una marca pequeña, mediana o grande. El público percibe cuando una pieza publicitaria fue resuelta de forma automatizada, y esa percepción impacta directamente en qué tan interesante o memorable le resulta la marca.

Por qué el público se aburre con la publicidad hecha mayoritariamente con IA
El contenido generado en su mayoría por IA suele compartir ciertas características, estructuras predecibles, estética uniforme y mensajes que podrían pertenecer a cualquier marca del mercado. Esa uniformidad es justo lo opuesto a lo que hoy conecta con las audiencias. El público ya no busca solo información sobre un producto, busca sentir que hay algo detrás del mensaje que no podría replicarse fácilmente. Cuando ese factor diferencial desaparece, la publicidad deja de generar interés. Se vuelve algo que se scrollea sin detenerse, porque no ofrece nada que el usuario no haya visto ya en cientos de otras marcas que usan las mismas herramientas de generación automática. Vale la pena mencionar también que hay algo intangible que se pierde en el camino. Cuando una persona escribe el guion, piensa la idea y le da forma al mensaje, ese mensaje conserva una sensibilidad que resulta más fácil de percibir y de conectar. La IA, por más avanzada que sea, sigue sin tener una mente humana detrás, y eso se traduce en un mensaje que puede ser correcto, pero que difícilmente logra ese mismo nivel de cercanía con la audiencia.
Lo que dicen los datos
Esto no es solo una percepción subjetiva, los números lo confirman. Según una encuesta de la agencia Fractl realizada en el segundo trimestre de 2026, la desconfianza hacia marcas que usan IA de forma intensiva prácticamente se duplicó en un año, pasando de 20% en 2025 a 40% en 2026. Apenas 14% de los consumidores dijo que confiaría más en una marca por usar IA de forma intensiva.
Un estudio de Klaviyo y Datalily de diciembre de 2025 encontró algo similar, solo 7% de los consumidores dijo que el contenido de marketing visiblemente generado por IA les hace confiar más en una marca, mientras que 31% dijo que les hace confiar menos. Es decir, por cada persona a la que la IA le genera más confianza, hay más de cuatro a las que les genera menos.

El factor humano también aparece de forma consistente en los datos. Según Smartly.io, solo 48% de las personas confía en anuncios co creados por humanos con apoyo de IA, y la propia investigación concluye que la participación humana sigue siendo el elemento que marca la diferencia en la percepción del público. En la misma línea, una encuesta de Pew Research Center realizada en junio de 2025 con más de 5,000 adultos en Estados Unidos encontró que 53% considera que la IA hará que las personas sean peores pensando de forma creativa, frente a solo 16% que cree que ayudará.
El caso de las marcas con prestigio construido
Este efecto se nota todavía más en marcas que ya construyeron una reputación de buen marketing y creatividad. Cuando una marca reconocida por su nivel creativo empieza a apoyarse mayoritariamente en IA para su producción publicitaria, el público lo detecta rápido. La expectativa que existía sobre esa marca baja, porque deja de sentirse como algo cuidado y exclusivo, para parecerse a cualquier otra opción del mercado.
Pero este es sólo un ejemplo dentro de un fenómeno más amplio. El problema no es exclusivo de marcas premium. Cualquier marca que dependa demasiado de la IA para su producción creativa, corre el riesgo de que su comunicación pierda personalidad, sin importar el segmento en el que compita.

Democratización de la herramienta, saturación del contenido
La inteligencia artificial democratizó el acceso a la producción publicitaria. Hoy cualquier empresa, sin importar su presupuesto, puede generar contenido visualmente correcto en minutos. Esto representa una ventaja operativa importante, pero también generó saturación. El mercado se llenó de publicidad que se parece entre sí, y eso hace que destacar sea cada vez más difícil para quienes dependen únicamente de esta herramienta.
En un entorno saturado, lo que capta la atención ya no es lo técnicamente correcto, sino lo que rompe con el patrón esperado. Las marcas que logran sorprender, que se atreven a proponer algo distinto a lo que ya se conoce, son las que consiguen que el público se detenga, recuerde y vuelva.

IA como apoyo, criterio humano como diferencial
Nada de esto significa que la inteligencia artificial deba desaparecer del proceso creativo. Usada como apoyo, la IA es una herramienta valiosa para investigar tendencias, analizar datos de audiencia y acelerar procesos operativos. El punto de quiebre ocurre cuando reemplaza, en su mayoría, el criterio humano que define la voz, la sensibilidad cultural y la capacidad de sorprender de una marca.
Las marcas que mejor están navegando este momento combinan ambos elementos. Usan IA para optimizar procesos, pero dejan que personas reales tomen las decisiones creativas que realmente definen cómo se percibe la marca ante su audiencia.

Conclusión
El público de hoy busca contenido que rompa con lo conocido, y la publicidad producida mayoritariamente con IA suele ir en la dirección contraria. Genera resultados correctos, pero predecibles, y eso la vuelve fácil de ignorar. Esto aplica a cualquier marca, no solo a las que ya tienen prestigio construido, aunque en esas el efecto suele notarse todavía más rápido.
La recomendación es clara para cualquier tipo de marca. Usar la inteligencia artificial como apoyo estratégico dentro del proceso creativo, sin dejar que reemplace el criterio humano que le da personalidad, sorpresa y diferenciación a la comunicación de marca.
FUENTES
Edelman Trust Barometer, informes sobre confianza del consumidor y percepción de marca: edelman.com/trust/trust-barometer
HubSpot, reportes sobre tendencias de marketing y contenido generado por IA: hubspot.com/marketing-statistics
Harvard Business Review, artículos sobre inteligencia artificial y estrategia de marca hbr.org






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